La programación también puede ser cosa de niños
Vivimos en un mundo digital e hiperconectado, en el que las nuevas tecnologías son parte esencial de nuestra vida diaria. El correcto uso de estas tecnologías requiere de nosotros nuevas habilidades, conocimientos y aptitudes. Una de ellas es la programación, que desde hace un tiempo se está haciendo hincapié en acercarla a los niños y niñas, para que aprendan las nociones básicas desde bien pequeños, igual que pueden aprender inglés, iniciarse con las matemáticas o introducirse en el mundo de la música.
Pero… ¿qué es programar? Según la RAE, elaborar programas para la resolución de problemas mediante ordenadores. Para que se entienda mejor, el programador escribe un mensaje, llamado código fuente, que el ordenador recibe y entiende y, posteriormente, ejecuta una serie de traducciones que son los resultados en pantalla. La programación comienza en la mente del programador y termina en los registros del ordenador.
Al contrario de lo que podríamos pensar, la programación puede enseñarse de manera absolutamente didáctica desde edades muy tempranas, gracias a una serie de aplicaciones educativas sencillas, entretenidas e interactivas. Así, un número creciente de países ha comenzado ya a enseñar a sus alumnos a escribir código, no para que acaben siendo programadores cuando crezcan, sino para que tengan conocimientos sólidos en este campo, pues en un futuro van a pasarse la vida rodeados de objetos programables.
A continuación presentamos algunas de las mejores herramientas diseñadas para que los niños aprendan a programar, sin las complejidades técnicas de la programación profesional.
Bee-Bot
Las Bee-Bot son unas abejitas de unos 20 centímetros y son las protagonistas de esta herramienta. El sistema para programarlas es muy sencillo, y nuestros hijos aprenderán a utilizarlo para poder moverlas hacia adelante y hacia atrás o realizar giros, pudiendo así practicar con la percepción espacial y la coordinación, para llegar a un gran objetivo: conseguir que el insecto alcance la flor del final del recorrido. La aplicación dispone de 12 niveles distintos y aumenta la dificultad a medida que los van superando.
Bee-Bot, que está disponible tanto para Android como iOS, es una herramienta muy popular, ya que permitirá a los niños mejorar el aprendizaje de la programación direccional, a través de secuencias de movimiento. Y lo podrán hacer divirtiéndose, que es lo más importante. Sólo está en inglés, pero en este tipo de aplicaciones, el idioma es lo menos importante.
Kodable
En resumen, Kodable permite aprender los conceptos esenciales de este mundo a la vez que se está jugando. Su descarga es gratuita y cuenta con 45 escenarios en los que interactuar. Si al final los niños se quedan con ganas de más, se pueden comprar nuevos niveles (1’79€ cada uno) o bien pasar a la versión Pro y desbloquearlo todo por 5’99€. Es una aplicación disponible sólo para iOS y está en multitud de idiomas, entre ellos, el español.
Tynker
En esta aplicación los niños y niñas deberán ayudar a su protagonista, el perrito Pixel, a llegar a su casa. Para lograrlo, tendrán que usar distintos códigos visuales en forma de bloques para ir evitando los obstáculos que se encuentre por el camino. Tynker puede descargarse gratuitamente e incluye 20 puzles diferentes para que los más pequeños, a medida que los superen, se puedan introducir en este mundo y puedan conocer los conceptos y estructuras básicas. Está en inglés.
Hopscotch
Es una aplicación gratuita disponible en castellano, creada por dos profesoras, que permite a los niños la creación de sus propias animaciones y juegos. Hopscotch es un poco más compleja y avanzada que las anteriores, pues va dirigida a niños mayores de 9 años. Trabaja con bloques que permiten la fácil organización de las órdenes en código para ejecutar el programa.
Saber programar es saber expresarse en el lenguaje que dominará todas las instancias de nuestra sociedad. Personajes como Bill Gates o Mark Zuckerberg se muestran públicamente a favor de la enseñanza de la programación en niños. Al igual que existe una preocupación por que los niños aprendan a leer y a escribir, es sustancial que sepan programación, ya que, según los expertos, se convertirá en el lenguaje más universal de los próximos años.
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